«Conociendo la obra teatral de Goethe “FAUSTO”».

Es la obra de teatro más célebre del escritor alemán Johann Wolfgang von Goethe y está considerada una de las grandes obras de la literatura universal. Fue publicada originalmente en dos partes: en 1808 y 1832.


Narraciones como leyendas, cuentos, obras de teatro, etc. cuyo argumento sea el de un pacto entre un hombre o mujer y el diablo, se han escrito miles a lo largo de la historia. Hoy nos centramos en la figura de “Fausto”, así, vemos sus orígenes y un resumen de la obra y su continuación.

"Fausto y Mephisto" óleo del pintor alemán Anton Kaulbach de finales del siglo XIX y principios del XX.

ANTECEDENTES DEL PERSONAJE DE FAUSTO

Fausto es la obra de teatro más célebre del escritor alemán Johann Wolfgang von Goethe y es considerada una de las grandes obras de la literatura universal.

Fue publicada originalmente en dos partes, en 1808 y 1832. Consumió gran parte del pensamiento y trabajo de Goethe a lo largo de toda su vida; la muestra es que ya esbozó los primeros bocetos de la obra cuando era un joven estudiante de derecho. Y completó el acto final de la obra sesenta años después, un año antes de su muerte acontecida el 22 de marzo de 1832.

La historia de Fausto es tomada de leyendas populares que circularon por toda Europa desde el siglo XVI. Que tenían como protagonista a un hombre llamado Fausto, de nombre completo Johann Georg Faust (1480 o 1466–1541), que fue un alquimista, astrólogo y mago itinerante alemán, que brindando espectáculos al público recorrió parte de la Europa medieval.

Aludido inclusive por Martín Lutero, el padre de la Reforma protestante, como un “prestidigitador y nigromante” que incursionaba en las obras del diablo.

A partir de ahí, y al principio de “voz en voz”, la leyenda de Fausto trascendió la popularidad del hombre real en vida.

El primer «libro de Fausto», es un libro de cuentos sobre la vida del mencionado Johann Georg Faust, escrito por un autor alemán anónimo. Fue publicado por Johann Spies (1540-1623) en Fráncfort del Meno en 1587.

Frontispicio de la “Historia von D. Johann Fausten”, publicada en 1587 por el editor Johann Spies.

Portada de uno de los grimorios (Libros de magia) atribuidos a D. Faustus Magus Maximus Kundlingensis (Siglo XVIII).

La historia también llegó a las clases humildes o bajas, mediante panfletos baratos que comenzaron a circular en esos años. En estos relatos, al igual que con el libro, Fausto vendía su alma al Diablo a cambio de los dones de la magia y la riqueza.

Su historia se convierte entonces en una fuente de entretenimiento, pero también en una advertencia para aquellos que se desvían de los límites de la religión y la moralidad.

Este libro sirvió como base para que en otra parte de Europa, en Inglaterra; el dramaturgo, poeta y traductor inglés Christopher Marlowe, escribiera la obra “La trágica historia de la vida y muerte del Doctor Fausto”, comúnmente conocida simplemente como “Doctor Fausto”; probablemente en 1592 o 1593.

Frontispicio de una edición de 1620 del libro.

El Fausto de Goethe, sin embargo, cuenta una historia mucho más grandiosa y filosófica. La obra explora temas como la filosofía, la religión, la política, la cultura y la literatura, y lo que significan en el

contexto de una era ilustrada.

En esta trama, Fausto no es un mago sino un académico que ha llegado a los límites del aprendizaje y el conocimiento. Busca una vida más plena y ansía conocer la naturaleza y el universo.

A través de una apuesta con el Diablo, espera aprovechar una vida más allá de su estudio y ver las respuestas que el universo le puede brindar.

La obra pasa de escenas de intenso dolor a escenas de cómica hilaridad, pero Fausto es, en fin, una tragedia.

Fausto, que representa al ser humano moderno, siempre se conduce a sí mismo a la condenación, privándose del momento de la verdadera iluminación.

A este punto, podemos decir que, el “Fausto” de Goethe, junto con el “Doctor Fausto”, de Christopher Marlowe, se han convertido en el gran relato de la leyenda de Fausto en la literatura moderna.

En los siglos posteriores a la muerte de Goethe, los eruditos y escritores han permanecido fascinados con la obra y los temas que trabaja. Novelas, obras de teatro e incluso piezas de la cultura popular han rendido homenaje a la obra de Goethe, y la leyenda de Fausto sigue siendo una de las historias más reconocidas de la era moderna.

Johann Wolfgang Goethe pintado por el artista alemán Joseph Karl Stieleren en 1828.

Unas puntualizaciones previas al inicio de la obra:


Tras la dedicación y el preludio en escena, que no se representan en todas las producciones de Fausto, el prólogo en el cielo ya forma parte de la trama, puesto que la apuesta entre el Señor y Mefistófeles proporciona la razón del destino de Fausto.

Las dos tramas principales son:

La tragedia del erudito desesperado que pacta con el diablo...

Y la consiguiente tragedia de Gretchen, la joven seducida y arruinada.

Por lo tanto, se distingue entre la «Tragedia de Gretchen» y la «Tragedia del erudito».

La primera parte de Fausto termina con la ejecución de Gretchen y la salvación de su alma; la tragedia del erudito continúa y se consuma en la segunda parte

Las escenas en "La bodega de Auerbach en Leipzig" y en "La Noche de Walpurgis", no hacen avanzar la trama. Son ejemplos de una comprensión más profunda de los acontecimientos mundiales, posible para Fausto, quien busca conocimiento, gracias a Mefistófeles.

La escena "El sueño de la noche de Walpurgis" o "Las bodas de oro de Oberón y Titania" está marcada en el subtítulo como un intermezzo (intermedio) y tampoco se representa en todas las producciones de Fausto.


LISTA DE PERSONAJES O ELENCO:

Fausto es el protagonista de la obra. Es un erudito y alquimista que cae en la desesperación porque siente que ha agotado los límites de su conocimiento. Siente que solo se volverá completo si puede fusionar su vida con la naturaleza y el universo. Para encontrar este conocimiento superior, Fausto hace una apuesta con el diablo, Mefistófeles.

Mefistófeles es el antagonista de la obra. Funciona como tentador y diablo, y también como bufón de la corte celestial. Mefistófeles y Dios hacen un trato para intentar resolver o poner fin a un desacuerdo fundamental. Este desacuerdo se basa en que, para el Creador, la humanidad trascenderá la maldad del mundo y será fiel a su Señor, mientras que Mefistófeles sugiere lo opuesto. Para demostrar esto, Mefistófeles se propone tentar a Fausto realizando una apuesta: el Diablo acompañará al protagonista por el mundo para producirle un momento de gran satisfacción; si Fausto logra experimentar esto, tendrá que convertirse en el compañero del Diablo por el resto de la eternidad. A través de una serie de

trucos y engaños, Mefistófeles condena a Fausto al sufrimiento.

Wagner es el compañero de Fausto en el primer tercio de la obra. Es un erudito que no ve ninguna razón para aventurarse fuera de los libros. Representa el contexto académico del que Fausto busca desesperadamente escapar.

Margarita es una joven y bella campesina por la que Fausto se siente atraído desde que la ve. Se caracteriza por su bondad, su simpleza y su inocencia. Ella pertenece a esa sociedad religiosa y moralista de la cual se distingue Fausto. La relación de Fausto y Margarita está destinada a la tragedia desde el principio, ya que Fausto tienta a la muchacha, alejándola de la vida moral. Después de dar a luz a su hijo, comete infanticidio, por lo que va a prisión y es ejecutada por sus crímenes.

Dios aparece en el “Prólogo en el cielo”. Hace un trato con Mefistófeles por el alma de Fausto, permitiendo que el diablo tiente al protagonista, para probar que permanecerá fiel a Dios.

Rafael es uno de los ángeles de la corte de Dios. Aparece en el “Prólogo en el cielo”. Canta sobre la majestuosidad de la creación de Dios y los ciclos del sol.

Gabriel es uno de los ángeles de Dios. Aparece en el “Prólogo en el cielo” y canta sobre la creación de Dios y los ciclos del día y la noche.

Miguel es uno de los ángeles de Dios. Aparece en el “Prólogo en el cielo” y canta sobre la creación de Dios y los ciclos de tormentas y clima.

Espíritu de la tierra es uno de los espíritus principales de la obra. Se le aparece a Fausto en su estudio y representa la bondad de los poderes superiores de la naturaleza y del universo.

Director aparece en la escena “Preludio en el Teatro”. Él representa el lado práctico del arte y el drama mientras incita al Poeta Dramático y al Comediante a representar la historia de Fausto de una manera que atraiga a la audiencia mientras la ilustra.

El Poeta aparece en la escena “Preludio en el Teatro”. Representa el lado más libremente artístico del teatro. Está más preocupado por la autonomía artística y la autenticidad del drama que por el valor de entretenimiento de la obra de teatro.

El Comediante aparece en la escena “Preludio en el Teatro”. Sostiene que el teatro debe sacar a las personas de sus mundos cotidianos para ver un gran espectáculo de pasión.

Marta es la vecina de Margarita. Sin saberlo, le proporciona los medios a Mefistófeles para facilitar la concreción amorosa entre Fausto y Margarita.

Valentín Hermano de Margarita. Es un soldado que regresa a su casa tras pelear en la guerra. Apenas llega, se entera de la pérdida de la virginidad de su hermana y pelea con Fausto. Valentín es herido

y, antes de morir, insulta y condena a su hermana por sus actos.

El Estudiante aparece en el estudio de Fausto, buscando aprender bajo la tutela del protagonista. Mefistófeles se hace pasar por Fausto y tienta al estudiante a una vida libertina.

La Bruja aparece por primera vez en su caverna, preparando un brebaje que inicia la ardiente pasión de Fausto por Margarita.

La Rana Personaje de la escena “La bodega de Auerbach”. Está enamorado de una chica que no le corresponde y representa la ingenuidad del estudiante de primer año.

Ilustración del británico Walter Crane publicadas en 1851 en un libro de Mitología para niños de Nathaniel Hawthorne.

Siguiendo las indicaciones de Atenea, Perseo encontró a las Grayas, las tres viejas brujas con forma de cisne, que compartían un solo ojo y un solo diente.

Cuando las brujas se pasaron el ojo una a otra, Perseo se lo arrebató y lo retuvo, supeditando el que se lo devolviera a cambio de que le revelaran la ubicación de las Gorgonas.

Las Grayas accedieron y le informaron a Perseo de que las Gorgonas vivían en la isla de Sarpedón.

Perseo cumplió su palabra y les devolvió el ojo a las Grayas y se dirigió a la isla indicada.

Ilustración del británico Walter Crane publicadas en 1851 en un libro de Mitología para niños de Nathaniel Hawthorne.

Ya en ella, Perseo se encontró con una cueva donde dormían Esteno, Euríale y Medusa (las Gorgonas).

Usando el escudo reflectante de Atenea, Perseo superó el tabú de mirar, entró en la cueva de espaldas, observó y se acercó con seguridad a las gorgonas dormidas.

Ilustración del británico Walter Crane publicadas en 1851 en un libro de Mitología para niños de Nathaniel Hawthorne.

Con Atenea guiando la espada, Perseo decapitó a Medusa; al instante, de su cuello, y ambos nacidos de la sangre de Medusa; brotaron sus dos hijos tenidos con el dios Poseidón.

Estos fueron: el caballo alado Pegaso (“el que brotó”) y el gigante Crisaor (“espada de oro”).

Para vengar la muerte de su hermana, Esteno y Euríale volaron tras Perseo, pero él escapó de ellas usando el casco de invisibilidad de Hades.

Desde aquí procedió a visitar al rey Atlas, que le había negado hospitalidad; en venganza, que consiguió Perseo petrificando al Gigante con la cabeza de Medusa. Y el rey Atlas se convirtió en las montañas del Atlas (Cadena montañosa situada en el Magreb).


Matrimonio con Andrómeda


En el camino de regreso a Sérifos, Perseo se detuvo en el reino de Etiopía. Esta mítica Etiopía estaba gobernada por el rey Cefeo y la reina Casiopea.

Casiopea, tras jactarse de que su hija Andrómeda era más hermosa que las Nereidas (ninfas marinas que suelen acompañar al dios Poseidón), provocó la ira y la consecuente venganza de Poseidón, quien envió una inundación sobre la tierra y una serpiente marina, Ceto, que destruyó a hombres y bestias.

El oráculo de Amón anunció que no habría alivio hasta que el rey sacrificara a su hija, Andrómeda, al monstruo (la serpiente marina), por lo que fue atada desnuda a una roca en la orilla.

Calzando las sandalias aladas que le había dado Hermes, Perseo llegó hasta Andrómeda y usó el arpa para decapitar al monstruo (En otras versiones, Perseo usó la cabeza de Medusa para petrificar a Ceto).

Tras haber rescatado a Andrómeda, Perseo la reclamó en matrimonio, a lo que accedieron sus padres.

Perseo se casó con Andrómeda a pesar de Fineo, con quien había estado comprometida anteriormente.

En la boda, se produjo una pelea entre los rivales, y Fineo quedó petrificado al ver la cabeza de Medusa.

«Perseo convierte a Fineo y sus seguidores en piedra» obra de Luca Giordano de 1680.

Andrómeda (“reina de los hombres”) siguió a su marido a Tirinto, en Argos. Y se convirtió en la antepasada de la familia de las Perséidas que gobernaron en Tirinto a través de su hijo con Perseo, Perses.

Después de su muerte, Atenea la colocó entre las constelaciones del cielo del norte, cerca de Perseo y Casiopea.

(Los dramaturgos griegos Sófocles y Eurípides; y en tiempos más modernos Pierre Corneille; hicieron del episodio de Perseo y Andrómeda el tema de tragedias, y sus incidentes fueron representados en muchas obras de arte antiguas).

Volviendo a nuestro héroe Perseo, mientras volaba en su regreso sobre las arenas de Libia (según el autor griego Apolonio de Rodas), las gotas de sangre de Medusa, que caían, crearon una raza de serpientes tóxicas, una de las cuales iba a matar al argonauta Mopso.

Al regresar a Sérifos y descubrir que su madre tenía que refugiarse de los violentos avances de Polidectes, Perseo lo mató con la cabeza de Medusa, e hizo a Dictis, que luego se casó con Dánae, el nuevo rey de Sérifos.

Otra ilustración del británico Walter Crane.

El cumplimiento de la Profecía


Perseo devolvió entonces sus préstamos mágicos y entregó la cabeza de Medusa como regalo votivo a Atenea, quien la colocó sobre su égida (escudo que Zeus le dio) como el Gorgoneion.

El cumplimiento del oráculo se contó de varias maneras, cada una incorporando el tema mítico del exilio.

Para el viajero y geógrafo griego Pausanias; no regresó a Argos, sino que fue a Larisa (Tesalia, Grecia), donde se celebraban juegos atléticos. Acababa de inventar el tejo (El tejo es un juego tradicional que consiste en lanzar aros de metal, cuerda o goma, a una distancia determinada, normalmente para que caigan sobre un clavo o cerca de él) y estaba haciendo una exhibición pública de ellos; cuando Acrisio, que estaba de visita, se interpuso en la trayectoria del tejo y fue asesinado; así se cumplió el oráculo.

Esta es una variante inusual de la historia de tal profecía, ya que las acciones de Acrisio, en esta variante, no causaron su muerte.

En la “Biblioteca” (también conocida como la “Biblioteca de Pseudo-Apolodoro”, es un compendio de mitos y leyendas heroicas griegas, tablas genealógicas e historias, organizadas en tres libros, generalmente datadas en el siglo I o II d.C.), lo inevitable ocurrió por otra vía:

Perseo regresó a Argos, pero cuando Acrisio se enteró de la llegada de su nieto, teniendo presente el oráculo, se exilió voluntariamente en Pelasgiotis (Tesalia).

Allí, Teutamides, rey de Larisa, estaba celebrando juegos funerarios para su padre. Compitiendo en el lanzamiento de disco, el lanzamiento de Perseo se desvió y golpeó a Acrisio, matándolo instantáneamente.

Y como ya se sabe que «no hay dos sin tres...». En una tercera tradición, Acrisio había sido obligado a exiliarse por su hermano Preto. Cuando aparece Perseo, petrifica al hermano con la cabeza de Medusa y restaura a Acrisio en el trono.

Luego, acusado por Acrisio de mentir sobre haber matado a Medusa, Perseo demuestra su valía mostrando a Acrisio la cabeza de la gorgona, ante lo cual, cae petrificado; cumpliendo así la profecía.

Pintura de HUGUES TARAVAL creada en 1763

Tras matar a Acrisio, Perseo, que era el siguiente en la línea de sucesión al trono, entregó el reino a Megapentes (“gran duelo”), hijo de Preto (el hermano gemelo de Acrisio), al tiempo que se apoderó del reino de Tirinto, que pertenecía a Megapentes.

La historia la relata Pausanias (ya mencionado antes), que da como motivación para el intercambio que, Perseo se avergonzaba de haberse convertido en rey de Argos infligiendo la muerte. En cualquier caso, la literatura griega primitiva reitera que el homicidio, incluso involuntario, requiere el exilio del verdugo,

la expiación y la purificación ritual.

El intercambio bien podría haber resultado una solución creativa a un problema difícil.


Perseo y Andrómeda establecense en Amandra (Turquía)


Según la “Suda” (Una gran enciclopedia bizantina del siglo X del mundo mediterráneo antiguo, escrita en griego, con 30.000 entradas, muchas de ellas extraídas de fuentes antiguas); Perseo, después de

casarse con Andrómeda, fundó una ciudad y la llamó Amandra (en el centro de la actual Turquía).

En ella había una estela que representaba a la Gorgona.

Más tarde, luchó contra los isaurios y los cilicios y fundó la ciudad de Tarso, porque un oráculo le dijo que fundara una ciudad en el lugar donde después de la victoria, la parte plana de su pie tocaría la tierra mientras se apeara de su caballo.

A continuación conquistó a los medos y cambió el nombre del país a Persia.

En Persia, enseñó a los magos sobre la Gorgona y, cuando una bola de fuego cayó del cielo, tomó el fuego y se lo dio al pueblo para que lo guardaran y lo veneraran.

Más tarde, durante una guerra, intentó utilizar de nuevo la cabeza de Medusa, pero como era viejo y no podía ver bien, la cabeza no funcionó. Como pensó que no le servía, la giró hacia sí mismo y murió. Más tarde, su hijo Merros quemó la cabeza.


Una larga descendencia

«Perseos y Andrómeda» obra del pintor alemán Anton Raphael Mengs (1728-1779).

Pero mucho antes de este fatal descuido de nuestro héroe, que le causa la muerte; en el transcurso de su matrimonio Perseo y Andrómeda tuvieron siete hijos: Perses, Alceo, Heleo, Méstor, Esténelo,

Electrión y Cinuro, y dos hijas, Gorgófone y Autochthe.

Perses se quedó en Etiopía y se cree que fue un antepasado de los persas.

Los otros descendientes gobernaron Micenas desde Electrión hasta Euristeo, después de quien, Atreo obtuvo el reino. Sin embargo, las Perseidas incluían al gran héroe, Heracles, hijastro de Anfitrión, hijo de Alceo.

Los Heráclides, o descendientes de Heracles, disputaron con éxito el gobierno de los Atridas.

Una afirmación del orador ateniense Isócrates, ayuda a datar aproximadamente a Perseo. Según él, Heracles nació cuatro generaciones después de Perseo, lo que corresponde a la sucesión legendaria: Perseo, Electrión, Alcmena y Heracles, que fue contemporáneo de Euristeo.

Atreo nació una generación después, es decir, cinco generaciones en total.

“Las Perseidas”, popularmente conocidas como “Las lágrimas de San Lorenzo”, son una prolífica lluvia de meteoros anual durante los meses de julio y agosto. Mediante cuyos destellos, Perseo nos cuenta su historia... Invitamos a todos nuestros lectores que cuando tengan una ocasión observen este acontecimiento ¡No lo olvidaran!

Como podemos ver a Perseo hoy en día...


Perseo tiene una constelación que lleva su nombre. La leyenda dice que debido a que fue tan valiente al luchar contra Cetus por otra persona, se le dio un lugar en las estrellas para siempre.

Se encuentra en el este en el invierno, aproximadamente a la latitud 10-N. No está lejos de las estrellas Betelgeuse y Sirio; la constelación de su esposa, Andrómeda, también está cerca. Está al sur de Casiopea, y a la izda. de Tauro.

Fue catalogada en el siglo II por el astrónomo griego Ptolomeo, y es conocida por la famosa lluvia de meteoros de “Las Perseidas”. De hecho, existe toda una familia de constelaciones basadas en el mito de Perseo, que incluye Andrómeda, Casiopea, Cefeo y Cetus.

FIN. ■

La historia de un Mito contada por

“Leoncio” para Queseenteren

En futuros ejemplares más Mitología