“La Celestina”, tragicomedia en la que «¡muere hasta el apuntador...!». Un clásico del teatro mundial creado por Fernando de Rojas a finales del Siglo XV, reinando los Reyes Católicos.
Los nombres reales de esta obra son en una 1ª versión de 1500: “Comedia de Calisto y Melibea”; y “Tragicomedia de Calisto y Melibea” en una posterior y 2ª versión de 1502.
VEMOS UN RESUMEN DE LA OBRA Y CONOCEMOS ALGO DE SU HISTORIA.

Frontispicio de la "Tragicomedia de Calisto y Melibea", de una edición de Juan Jofre, en Valencia, 1514.
"Tragicomedia de Calisto y Melibea", más conocida y popularizada como "LA CELESTINA", es una obra de teatro enteramente dialogada, publicada en 1499, durante el Reinado de los "Reyes Católicos". Y se la considera "la última obra de la Edad Media española o la primera obra del Renacimiento español".
Se le atribuye su autoría a Fernando de Rojas, descendiente de judíos conversos, que ejercía la abogacía y, posteriormente, fue alcalde de Talavera de la Reina, ya en aquellos años, una importante localidad cerca de Toledo; donde residió durante las últimas tres décadas de su vida.
Rojas escribió "La Celestina" siendo aún estudiante, y no se tiene constancia de que haya escrito más obras literarias, si bien, para su suerte, "La Celestina" alcanzó un gran éxito en vida de su autor.
Aunque suele considerarse una novela, está escrita como una serie continua de diálogos y puede interpretarse como una obra de teatro, que es la manera habitual de representar el argumento o el libro en sí.
Existen dos versiones de la obra. Una, a la que se denomina Comedia, que es la 1ª versión, de 1500; y que consta de 16 actos. Y la otra, que es la 2ª versión, que se considera una Comedia Trágica, escrita en 1502; y que consta de 21 actos.
SINOPSIS DE LA OBRA:
La historia narra la vida de Calisto, un soltero que utiliza a la anciana alcahueta y prostituta Celestina para iniciar una relación amorosa con Melibea, una joven soltera a la que sus padres mantienen recluida. Aunque ambos emplean la retórica del amor cortés, su objetivo es el sexo, no el matrimonio...
Tal es el arraigo que ha adquirido esta obra dentro de la cultura española que, el nombre de "Celestina" se ha convertido en sinónimo de "alcahueta", refiriéndose en especial a una mujer mayor a la que se recurre para facilitar una relación ilícita, y es un arquetipo literario de este personaje.

Ilustración moderna realizada por Jose Luis Cortés (Nacido en Málaga en 1945) que es un dibujante religioso y humorista gráfico español. Se caracteriza por su originalidad de representar a Dios de una manera familiar, con el intento de acercar de manera sencilla el mensaje del evangelio a sus lectores. Que nos confirma la actualidad de esta Novela/Obra de Teatro.
“Tragicomedia de Calisto y Melibea”
Personajes de esta obra:
Celestina:
Celestina es el personaje más sugerente de la obra, hasta el punto de darle título. Es un personaje colorido y vívido, hedonista , avara y, sin embargo, llena de vida. Posee una comprensión tan profunda de la psicología de los demás personajes que puede convencer incluso a aquellos que no están de acuerdo con sus planes para que accedan a ellos. Utiliza la codicia, el apetito sexual (que ella misma ayuda a crear y luego proporciona los medios para satisfacer) y el amor de las personas para controlarlas.
Melibea:
Melibea es una joven de carácter fuerte, para quien la represión se presenta como algo forzado y antinatural; se siente esclavizada por la hipocresía que ha reinado en su hogar desde su infancia. En la obra, parece ser víctima de una intensa pasión inducida por el hechizo de Celestina.
Calisto:
Es un joven noble que se enamora perdidamente de Melibea. Se muestra bastante egocéntrico y apasionado, ya que todo el primer acto gira en torno a su amor por ella. También es bastante inseguro, pues, tras ser rechazado, se deja convencer fácilmente para acudir a la bruja Celestina en busca de ayuda.
Sempronio:
Sirviente de Calisto, es quien le sugiere a Calisto que le pida ayuda a Celestina para conquistar a Melibea; también es quien le propone a Celestina que, trabajando juntos, podrían estafar a Calisto y robarle dinero y otros artículos de lujo.
Pármeno:
Sirviente de Calisto. Hijo de una prostituta que fue amiga de Celestina hace muchos años.
Elicia:
Una prostituta que vive con Celestina y trabaja para ella. Prima de Areúsa. Tanto ella como su prima respetan profundamente a su ama.
Areúsa:
Prostituta que trabaja periódicamente con Celestina, pero vive de forma independiente. Prima de Elicia.
Lucrecia:
Sirviente personal de Melibea.
Pleberio:
El padre de Melibea.
Alisa:
La madre de Melibea.
Ilustración de Jessie M. King
Auto I
Calisto ha perdido un halcón que le pertenece y entra a una huerta para buscarlo. Allí encuentra a Melibea y se enamora de ella a primera vista. Se dirige a la joven para decirle que es hermosa, perfecta. Le dice que su pasión es tan intensa que lo hace sufrir y la compara con una divinidad.
Ella le responde de dos maneras: primero le dice que, si persevera, tal vez obtenga su amor; después, anuncia que el amor entre ellos sería ilícito, y que tendría consecuencias negativas. Luego, le pide que se retire, y él obedece.
El joven va para su casa. Al llegar, conversa con Sempronio, uno de sus criados, sobre su amor por Melibea. Expresa su sufrimiento, el dolor que le genera ese amor tan intenso. Se siente como enfermo y sin esperanzas de sanar. Dice que puede morir por este amor. El criado intenta entender qué le ocurre y Calisto lo trata muy mal; lo manda al demonio. Sin embargo, Sempronio insiste, sorprendido porque el amo ha perdido la razón. Cree que si lo deja solo podría matarse, y eso sería un problema para todos. Con cuidado y de a poco logra que Calisto le confiese qué le ocurre.
Sempronio se ríe (sin que el amo se dé cuenta) porque la actitud de Calisto, ese nivel de sufrimiento por amor, le resulta ridículo. De inmediato le dice que las mujeres son imperfectas, que no vale la pena someterse a ellas. Calisto no está de acuerdo; insiste en que Melibea es una creación perfecta de Dios y que está dispuesto a sufrir eternamente por ella. El criado intenta decirle que está exagerando, pero Calisto no le hace caso. Entonces le dice que puede ayudarlo a conquistar a Melibea.
Grabado perteneciente a una edición de Lisboa de 1540.
A lo que le recomienda visitar a Celestina, una mujer vieja con fama de resolver problemas de amor y sexualidad. Calisto acepta de inmediato y confía en el poder de la vieja.
En la casa de Celestina también vive Elicia, una joven que la asiste y trabaja como prostituta. Sempronio está enamorado de Elicia, por eso cuando él llega a la casa de la vieja, las mujeres esconden a Crito, otro amante de ella. Una vez dentro de la casa, Sempronio entabla una conversación con Celestina y le pide que vaya con él a la casa de Calisto.
En el camino le cuenta la situación y negocia con ella para sacarle provecho. La llama “madre”, aunque no es su hijo, para demostrarle respeto. Juntos se ponen de acuerdo para engañar al atontado Calisto y cobrarle dinero para enamorar a Melibea y además acuerdan hacerlo en secreto.
Mientras tanto, Calisto conversa con Pármeno, otro de sus criados, que desconfía de Celestina y le recomienda no pedirle servicios para enamorar a Melibea. Le cuenta que la vieja es muy conocida en la ciudad; ha sido prostituta y tiene oficios de hechicera, alcahueta, costurera y también hace engaños, brujerías y “virgos”, es decir hace pasar por vírgenes a mujeres que no lo son.
Grabado extraído de la edición de Amberes de 1574.
El amo le agradece la preocupación, pero recibe a Celestina con entusiasmo y halagos. Le dice que su vejez le da aspecto de sabia.
Luego, Celestina tiene un momento a solas con Pármeno. Este le dice que mantendrá su lealtad a Calisto porque le paga bien y es un señor honesto. Celestina, por su parte, le recuerda que ella ha compartido amistad con su madre, ahora muerta, y que lo ha cuidado de pequeño. Le ofrece un dinero que le corresponde como herencia y lo convence de que no complique su trabajo con Calisto. Le pide, además, que haga las paces con Sempronio y que colaboren juntos en el engaño a su amo.
Finalmente, Calisto le paga a la alcahueta cien monedas de oro para que haga el trabajo de seducir a Melibea. Ella acepta y se despiden encomendándose a Dios.
Auto II
Calisto conversa con sus criados. Sempronio va en búsqueda de Celestina para asegurarse de que haga su trabajo. Pármeno todavía desconfía de Celestina, pero como Calisto no cambia de opinión, se da por vencido.
De una edición de Augsburg de1520.
Auto III
Sempronio se encuentra con Celestina y juntos planean el engaño. Celestina conjura a Plutón para que la acompañe en esta misión. Luego va para la casa de Pleberio. Sempronio y Elicia se quedan solos en la casa.
Auto IV
Celestina habla consigo misma en el camino hacia la casa de Pleberio; evalúa la situación. Al llegar encuentra a Lucrecia y le dice que quiere vender un hilado. Alisa, madre de Melibea, recibe a la vieja con falsa cordialidad porque desconfía de ella. Le compra un poco de hilado. Luego se retira y Celestina se queda sola con Melibea.
Entonces le cuenta que Calisto está enamorado de ella. La joven rechaza la idea; se siente insultada y ofendida. Sin embargo, la alcahueta insiste, haciéndose la inocente, y le pide que rece por la salud de Calisto, como si él tuviera dolor de muelas. Además, le pide a la joven su cordón, que tiene un valor sagrado. La chica cambia de opinión, entrega el cordón y le pide que vuelva al día siguiente por la oración, para que no se entere su madre. Celestina acepta hacerlo en secreto.
Lucrecia (la criada de los padres de Melibea) se preocupa por Melibea y desconfía de Celestina.
Edición de Augsburg de1520.
Auto V
Celestina vuelve a su casa y, al llegar, encuentra a Sempronio, que la esperaba para conocer las novedades de la visita a Melibea. Caminan juntos hasta la casa de Calisto, conversando. Sempronio se da cuenta de que es riesgoso hacer negocios con ella, porque es falsa y manipuladora. Pármeno los ve llegar desde la casa de su amo y les abre la puerta. Calisto está ansioso por conocer las novedades.
Auto VI
Celestina le cuenta a Calisto todo lo que sucedió en la casa de Melibea. Asegura que el rechazo inicial de la joven es positivo: significa que es honesta y elegante, que tiene buenos valores. Pármeno sigue desconfiando de la anciana. Celestina le muestra a Calisto el cordón de Melibea. Él se siente tan feliz que está dispuesto a entregarle todo a la vieja, hasta su casa. Luego se despide y vuelve para su morada. Celestina se lleva el cordón para continuar su trabajo.
Auto VII
Celestina convence a Pármeno para que deje de discutir con Sempronio; le habla mucho de su fallecida madre. El criado le recuerda una promesa: ayudarlo con su amor por Areúsa. A lo que van hasta la habitación de la chica, que tiene dolores de útero, y Pármeno pasa la noche con ella. La alcahueta los convence de que será beneficioso para ambos.
Grabados edición de Augsburg 1520.
Auto VIII
Pármeno se despierta en la casa de Areúsa y se despide apurado porque llega tarde a la casa de su señor. Encuentra a Sempronio en la puerta y se amigan. Toman comida y vino de la casa de su amo para una cena con sus amantes. Van juntos a la habitación de su amo Calisto, que todavía no se ha levantado, aunque es casi el mediodía. Lo encuentran hablando solo, como loco. Luego se levanta y se dirige a la iglesia para la misa.
Auto IX
Sempronio y Pármeno van a la casa de Celestina, donde encuentran a sus amantes, Elicia y Areúsa. Todos se sientan a la mesa para comer.
Elicia y Sempronio discuten y se retiran de la mesa. Celestina calma la pelea. Llega Lucrecia en búsqueda de Celestina, ya que Melibea la necesita. Le reclama el cordón de la doncella.
Mientras Areúsa reflexiona sobre la falta de libertad que tiene su prima por ser sirvienta de una familia rica.
Auto X
Celestina y Lucrecia caminan hacia la casa de Melibea. La joven, mientras tanto, habla sola en su habitación; está acongojada por la intensidad de su pasión. Cuando se encuentran las tres, Melibea confiesa que ama a Calisto. Dice que arde en amores, como si tuviera serpientes comiéndole el corazón. Celestina disfruta porque su plan se va cumpliendo. Lucrecia observa que su ama ha perdido la cordura; su entrega es exagerada. Llega Alisa, por lo que disimulan y se despiden.
Auto XI
En el camino de regreso a su casa, Celestina encuentra a Calisto y sus criados en la puerta de la iglesia. El joven le entrega una cadena de oro a la anciana tras escuchar que Melibea lo ama. Luego vuelve a su casa para descansar.
Auto XII
Se acerca la medianoche. Calisto y sus criados van hacia la casa de Melibea.
La joven y Lucrecia los esperan en la puerta. Los varones llegan y Calisto y Melibea conversan sin mirarse directamente, cada uno a un lado de la puerta.
Se confiesan amor mutuo, más al acercarse gente por la calle Calisto se despide. Acuerdan volver a verse la noche siguiente, tras lo cual Calisto se va definitivamente a dormir.
Por su parte, Pármeno y Sempronio van para la casa de Celestina a reclamar su porción de la ganancia por el enamoramiento de los jóvenes.
Celestina se hace la distraída frente al reclamo. Se pelean y la matan con una espada. Elicia llora, desesperada, y pide ayuda; más ellos escapan para no caer en manos de la justicia.
Grabados edición de Augsburg 1520.
Auto XIII
Calisto se despierta y habla consigo mismo, feliz por su encuentro con Melibea.
Tristán encuentra a Sosia llorando en la puerta de la casa y le cuenta que la justicia ha prendido y degollado a Sempronio y Pármeno.
Le dicen toda la verdad a Calisto y este se lamenta profundamente, se desespera al saber que mataron a Celestina y se da cuenta de que lo ha engañado.
Está preocupado porque se enteren todos de sus negocios con la alcahueta.
Auto XIV
Melibea conversa con Lucrecia. Estápreocupada porque Calisto ha prometido visitarla, pero se demora.
Finalmente llega, acompañado por Sosia y Tristán, sus criados.
Calisto y Melibea tienen relaciones, aunque ella teme perder su honor, es decir, su virginidad. Se siente pecadora y se lamenta, pero le dice a Calisto que espera recibirlo las siguientes noches.
Él vuelve a su casa y se lamenta porque el encuentro fue muy breve.
Auto XV
Elicia le cuenta a Areúsa sobre las muertes de Celestina, Pármeno y Sempronio.
Culpan a Calisto y Melibea por la tragedia y los maldicen. Deciden cuidarse la una a la otra. Se ponen de acuerdo para sacarle información a Sosia y para que Centurio vengue las muertes.
Auto XVI
Pleberio y Alisa hablan sobre su hija, felices porque creen que ella es virgen.
Piensan en casarla. Ella escucha la conversación desde su habitación y se angustia. Reflexiona en voz alta y se reafirma en su amor por Calisto. Tras lo que le pide a Lucrecia que distraiga a los padres para que dejen de hablar de esto.
Auto XVII
Elicia va a la casa de Areúsa; Sosia también. Logran que el criado cuente todo sobre los amores de Calisto y Melibea.
Les hace saber que los enamorados van a encontrarse a la medianoche en el huerto de Melibea.
Auto XVIII
Elicia y Areúsa le ruegan a Centurio que vengue las muertes sobre Calisto y Melibea.
Él acepta, pero es un mentiroso y no cumple con su promesa. En cambio, planea otra forma de acción para no ponerse en riesgo.
Auto XIX
Calisto se dirige al huerto para encontrar a Melibea. Lo acompañan Tristán y Sosia.
Ella lo espera junto a Lucrecia, una vez que Calisto está dentro del huerto, Melibea le pide que pasen el tiempo juntos conversando y sin sacarse las ropas, pero él insiste. Entonces al escuchar a Traso y otros rufianes, que llegan a petición de Centurio, para cumplir con la venganza contra los enamorados.
Calisto intenta escapar por la escalera para salir del huerto, pero se cae desde las alturas y muere. Comprueban que, al caer, se destrozó su cabeza. Tristán y Melibea se lamentan profundamente.
Lucrecia intenta calmar a su ama.
Auto XX
Lucrecia llama a Pleberio y le ruega que vaya a ver a su hija. El hombre la consuela y le pregunta qué le pasa. La chica dice que le duele el corazón y le pide al padre que busque unos instrumentos musicales. Ella aprovecha ese momento para subir a lo alto de una torre.
El padre llega al pie de la torre y la chica confiesa todo lo sucedido con Calisto y sus amores, desde el comienzo. Luego se suicida, dejándose caer.
Auto XXI
Pleberio llora desconsoladamente, vuelve a su habitación y le cuenta a Alisa que Melibea se ha matado. Le muestra el cuerpo destrozado de la hija. Y da fin a la obra con un largo parlamento en el que expresa su profunda tristeza, y reconoce que su hija ha muerto por amor y que el mundo es doloroso e injusto.
Concluye el autor
Aplicando la obra al propósito por que la acabó
Pues aquí vemos quan mal fenescieron aquestos amantes, huygamos su dança, amemos a aquel, que espinas y lança, açotes y clauos su sangre vertieron.
Los falsos judíos su haz escupieron, vinagre con hiel fue su potación; porque nos lleue con el buen ladrón, de dos que a sus santos lados pusieron.
No dudes ni ayas verguença, lector, narrar lo lasciuo, que aquí se te muestra: que siendo discreto verás qu’es la muestra por donde se vende la honesta lauor.
De nuestra vil massa con tal lamedor consiente coxquillas de alto consejo con motes e trufas del tiempo más viejo: escriptas a bueltas le ponen sabor.
Y assí no me juzgues por esso liuiano; más antes zeloso de limpio biuir, zeloso de amar, temer y seruir al alto Señor y Dios soberano.
Por ende, si vieres turuada mi mano, turuias con claras mezclando razones, dexa las burlas, qu’ es paja e grançones, sacando muy limpio d’ entr’ ellas el grano. ■
FIN
Un artículo de Florentino Telón
para Queseenteren.


