"Las Aventuras de Robinsón Crusoe" de Daniel Defoe

tuvo sus secuelas y continuación con:

"Las últimas aventuras de Robinson Crusoe"

y más tarde con un tercer libro:

"Reflexiones serias de Robinson Crusoe"

"LAS ÚLTIMAS AVENTURAS DE ROBINSON CRUSOE"

"Siendo la segunda y última parte de su vida, y de los extraños y sorprendentes relatos de sus viajes alrededor de tres partes del mundo”.


Como es lógico, escrita también por el británico DANIEL DEFOE, fue publicada también en 1719, al igual que su predecesora: "LAS AVENTURAS DE ROBINSON CRUSOE".

El largo título, ya nos describe de que trata esta segunda novela; que comienza con una declaración sobre el matrimonio de Crusoe en Inglaterra.

Tras los acontecimientos narrados en la primera novela, Crusoe compra una pequeña granja en Bedfordshire, y tiene tres hijos: dos varones y una mujer.

Su inquietud aumenta y desea volver a ver "su isla", frente a la costa de la Venezuela colonial.

Su esposa le dice, entre lágrimas: "Iré contigo, pero no te dejaré ir sólo". Sin embargo, muere repentinamente justo después de hacer esta promesa, dejando a Crusoe con una nueva sensación de propósito divino.

La obra se puede aglutinar en estos escenarios o partes:

El regreso de Crusoe a su isla.

Las aventuras de Crusoe en Madagascar.

Los viajes de Crusoe por el sudeste asiático y China.

Los viajes de Crusoe en Siberia.

Y su viaje de regreso a Londres el 10 de enero de 1705, tras diez años y nueve meses de ausencia de Inglaterra. Decidiendo a sus 72 años, no viajar más y anhela una muerte en paz...

"REFLEXIONES SERIAS DE ROBINSON CRUSOE"

"Reflexiones serias durante la vida y las sorprendentes aventuras de Robinson Crusoe: Con su visión del mundo angelical".


Es el tercer y último libro sobre el personaje de Robinson Crusoe y la secuela de sus dos novelas anteriores, ya mencionadas. A diferencia de éstos (los dos volúmenes anteriores), no es una obra de ficción narrativa. Consiste, más bien, en una serie de ensayos escritos en la voz del personaje de "Robinson Crusoe".

Estos ensayos abordan temas como la soledad, la religión, la libertad y la epistemología de la mente, mostrando la influencia de dos filósofos:

John Locke (1632 - 1704) Que fue un filósofo y médico inglés, y considerado como uno de los pensadores más influyentes de la "ilustración" y comúnmente conocido como el "padre del liberalismo". Sus escritos sobre la tolerancia, sostienen que la religión es un asunto del individuo y que las iglesias son asociaciones voluntarias, descartando la coerción religiosa y la uniformidad. Estos conducen a la idea de la separación de la iglesia y el estado... 

...y de Michel de Montaigne (1533 - 1592) Que fue uno de los filósofos más importantes del "Renacimiento francés". Y conocido por popularizar el "ensayo" como género literario.

Montaigne llegó a ser reconocido como la personificación del espíritu de pensamiento crítico e indagación abierta que comenzó a surgir en esa época.

Fuentes que pudieron servir de inspiración a Daniel Defoe para escribir su novela “Robinson Crusoe”

Pedro Serrano fue un capitán español que en 1526 sobrevivió a un naufragio

Pedro Serrano fue un capitán español que en 1526 sobrevivió, junto con otro compañero, al naufragio de un patache español en un banco de arena del Mar Caribe, llamado ahora Serrana Bank (Banco Serrana) en su honor; situado en la latitud 14º 20’ N y longitud 80º 25’ O, a 130 millas náuticas de las islas de San Andrés, en territorio colombiano.

Finalmente, de los dos náufragos, tan sólo Pedro Serrano llegó a ser rescatado en 1534, 8 años después del naufragio.

El escritor e historiador Inca Garcilaso de la Vega, en su libro “Comentarios Reales de los Incas” (1609), un libro histórico-literario escrito por este literato peruano, que trata sobre la historia, las costumbres y las tradiciones del Antiguo Perú, narra el relato sobre las peripecias de Pedro Serrano, de ella (la narración) podemos leer esto:

«Parece ser que en 1526, un fuerte temporal sorprendió a un patache español que navegaba de La Habana a Cartagena de Indias, pereciendo en el hundimiento toda la tripulación, con la excepción del capitán del barco, Pedro Serrano, que logró llegar a un inhóspito banco de arena sin apenas vegetación y sin fuentes de agua dulce.

Lo que siguió al naufragio fue una autén­tica odisea, ya que su alimentación era fundamentalmente de pájaros y peces, y bebiendo muy a menudo sangre de tortugas marinas como suplemento al agua de lluvia que de vez en cuando podían reoger. Fue fundamental la idea de utilizar caparazones de moluscos, de tortugas, y un pequeño depósito que pudieron construir con los restos del naufragio para almacenar el agua.

Cuando ya llevaba 3 meses viviendo en el banco de arena, tuvo la visita de otro sobreviviente de otro naufragio, que habían llegado hasta la orilla en un pequeño bote.

Pedro Serrano y su nuevo acom­pañante quedaron totalmente aislados, en la más profunda soledad durante los 8 años siguientes. El banco ni siquiera estaba entonces situado en las cartas marinas.

Como el banco estaba desprovisto de cualquier refugio, los dos náufragos construyeron durante su larga odisea una pequeña torre a base de rocas y corales, que además de refugio con­tra los vientos reinantes les sirvió para efectuar señales de humo a partir del fuego que encendían de vez en cuando con los restos de naufragios que iban llegando a la playa. Hoy resulta increíble la capacidad de supervivencia de estos dos hombres, que jamás se dieron por vencidos.

Finalmente, en 1534, la tripulación de un galeón que iba a La Habana desde Cartagena de Indias divisó las señales de humo que los náufragos hacían desde su banco de arena. Enviaron un bote para socorrerles, y los llevaron al galeón. Tristemente, el compañero de desgracias de Serrano durante 8 años, falleció al poco tiempo de haber embar­cado embarcado en el galeón. Ni siquiera llegó a divisar tierra firme después de ser rescatado.

La suerte fue muy distinta para Pedro Serrano, quien consiguió regresar a España para comenzar una nueva vida que le dio fama y dinero y le convirtió en un personaje famoso no solo en la Corte Española, sino también en el resto de Europa, debido a los muchos viajes que hizo para narrar sus peripecias en las reuniones de la alta sociedad.

Antes de fallecer, Pedro Serrano dejó constancia de las penalidades sufridas en la compañía del otro náufrago en unos documentos que muestran al leerlos la angustia y el sufrimiento interminables producto del abandono más absoluto a su suerte».


Parecidas calamidades pasó otro naúfrago escocés durante 4 años

Alexander Selkirk (1676–1721), fue un marinero escocés que estuvo durante cuatro años y cuatro meses como un náufrago en una isla desierta en la zona central de Chile; es probable que sus viajes proporcionaran inspiración a Daniel Defoe (él lo entrevistó) para Robinson Crusoe.

Aunque en su primera edición de 1719 la isla se ubica cerca de la desembocadura del río Orinoco y no en el océano Pacífico.

En octubre de 1703 estaba en el galeón "Cinque Ports", que tocó el archipiélago Juan Fernández (Chile). Selkirk discutió con el capitán el cual lo castigó y lo dejó.

Allí permaneció durante cuatro años. El "Cinque Ports" se hundió poco después.

El rescate llegó el viernes 2 de febrero de 1709, con el barco Duke. Gracias a lo cual pudo regresar al Reino Unido, donde se casó con una viuda.

En 1717 se embarcó nuevamente, murió el 13 de diciembre de 1721 mientras servía como teniente a bordo del barco de la Armada Weymouth. Probablemente sucumbió a la fiebre amarilla. Fue enterrado en el mar en la costa occidental de África.

La experiencia de Selkirk como náufrago

despertó mucha atención en Gran Bretaña, expectación que aprovechó su compañero de tripulación Edward Cooke, para publicar un libro: “Un viaje al Mar del Sur y la vuelta al mundo” (1712). En el que narra un viaje real alrededor del mundo en dos barcos, bajo el mando de Woodes Rogers. En el que incluyó el relato de primera mano del náufrago Alexander Selkirk.

El líder de la expedición, Rogers, publicó un relato más detallado a los pocos meses.

Al año siguiente, el destacado ensayista Richard Steele escribió un artículo sobre él, para el periódico “The Englishman”.

Más volviendo al libro de Daniel Defoe, que en definitiva es el que tiene el mérito de haber popularizado las aventuras de nuestro héroe, el “amigo” Robinsón Crusoe”, y del que aprendemos como con su enorme fuerza de voluntad y sin perder la esperanza, logra sobrevivir a todas sus peripecias. Hemos de tener en cuenta que, a finales del siglo XIX, ningún libro en la historia de la literatura occidental tenía más ediciones, derivados y traducciones (incluso a idiomas como el copto y el maltés) que Robinson Crusoe, con más de 700 versiones alternativas de este tipo, incluidas versiones infantiles con imágenes y sin texto, es el mejor reconocimiento a esta obra de este Autor, buscar excesivas influencias de otras obras en ésta, es lo más facil, pero no indica que sea verdad... ■


Un reportaje de “Matusalem”

para Queseenteren.

Tienes a tu disposición un RESUMEN bellamente ILUSTRADO de la primera novela:

"LAS AVENTURAS DE ROBINSON CRUSOE" de Daniel Defoe


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