“Tom Thumb” (inglés); “Le Petit Poucet” (francés); “Pulgarcito” (español) y “Garbancito”. una variante mundial. Son algunos de los títulos dados a dos cuentos cuyo personaje es el mismo, un niño diminuto como el dedo pulgar (2ª Parte).

Portada de esta Edición, creada utilizando esta excelente ilustración de Anne Anderson de 1924, que fue una prolífica ilustradora escocesa (1874-1930); recurrentemente recordada en estas páginas de "Queseenteren".

Aparte de tener eso en común en sus argumentos (el tamaño del protagonista), las tramas principales de la grandísima variedad de versiones existente de este cuento, hay que tener en cuenta que está arraigado en prácticamente todas las culturas y países del mundo; son dos:

UNA: El protagonista nace y se queda ya de más mayor, del tamaño de un dedo PULGAR (TOP THUMB). A partir de ahí, se narran sus vicisitudes y aventuras...

DOS: El protagonista es un niño normal que forma parte de una empobrecida familia; y es precisamente el hambre reinante en una determinada época, lo que hace que los padres de esta familia numerosa, decidan desprenderse de la carga que les suponen “todos” sus hijos. Tras lo que los niños pasan pecunias, acabando formando parte de la dieta de un Ogro...

De todo este "conglomerado" de narraciones, nos vamos a quedar con las versiones que más han popularizado al personaje. Así, a continuación repasamos todo esto por orden de aparición de las narraciones ESCRITAS, que no supone ello que sean las más antiguas, dado que muchas de ellas ya se conocían y forman parte de la tradición popular, años antes que las versiones impresas.

1 - "Tom Thumb" Versión Inglesa inspirada en las Leyendas Astúricas (Publicado en 1621)

2 - "Pulgarcito" Versión de Charles Perrault

3 - "Pulgarcito" Versión de los Hermanos Grimm

4 - "Garbancito" Versión Española 

Ilustración extraída de la primera edición inglesa publicada en 1621 de Tom Thumb.

“Tom Thumb” o “Garbancito”(1)

Orígenes del Cuento


Tom Thumb es un personaje del folklore inglés, cuya historia se publicó en 1621 y fue el primer cuento de hadas impreso en inglés.

Las primeras alusiones a Tom aparecen en varias obras del siglo XVI, como el “Descubrimiento de la brujería” (1584) de Reginald Scot, donde se cita a Tom, como una de las personas sobrenaturales empleadas por las sirvientas para asustar a los niños, al estilo brujas u ogros.

El texto más antiguo que se conserva es un folleto de 40 páginas impreso en Londres para “Thomas Langley” en 1621 titulado «La historia de Tom Thumbe, el pequeño, apodado por su pequeña estatura “El enano del rey Arturo”: cuya vida y aventuras contienen muchos accidentes extraños y maravillosos, publicado para el deleite de los alegres que pasan el tiempo» (Los títulos de los cuentos al principio solían ser muy largos y descriptivos). Se presume que el autor es el londinense Richard Johnson (¿1579-1659?) dado que sus iniciales aparecen en la última página.

En este cuento de 1621 nos narra que en los días del Rey Arturo, el viejo “Tomás de la Montaña”, un labrador y miembro del Consejo del Rey, quiere encarecidamente, un hijo, aceptando incluso que no sea más grande que su pulgar. A lo que envía a su esposa a consultar al Mago Merlín. Al cabo de tres meses, da a luz al diminuto Tom Thumb.

La “Reina de la Hadas“ y sus asistentes actúan como parteras. Proporcionándole a Tom un sombrero de hoja de roble, una camisa de telaraña, un jubón de cardo, medias de cáscara de manzana y zapatos de piel de ratón...

Ilustración de Horace Petherick de una edición de 1869. Destacar a las hadas que se observan al fondo con el recién nacido.

Los HERMANOS GRIMM incluyeron su particular narración de Pulgarcito (Daumesdick) en su obra recopilatoria de narraciones populares titulada “Cuentos de la infancia y del hogar” (Kinder und Hausmärchen), que se publicó por primera vez en dos volúmenes en 1812 y 1815 (De la cual ya se han publicado muchos de sus cuentos, en anteriores ejemplares de este periódico de "Queseenteren" y que puedes ver accediendo por nuestros índices).

En esta versión, ya más moderna y de la cual posteriormente “nacieron” nuevas (versiones) en el Reino Unido, varían los meses del embarazo y algunas cosas más, vemos un resumen:

Una pareja de campesinos piden en voz alta que quieren tener un hijo «sin importar cómo sea de pequeño». Siete meses más tarde, la mujer da a luz un bebé que «no es más grande que un pulgar», y por ello deciden llamarle "Pulgarcito". Era una «criatura ágil y sabia».

"Pulgarcito" intenta ayudar a los hijos en todas las tareas, así que un día pregunta a su padre si puede conducir su caballo hasta donde trabaja este, sentándose en su oído y dirigiéndolo así, dándole indicaciones.

Dos hombres, extrañados, ven pasar al caballo mientras es conducido por voces escandalosas y, cuando descubren que la voz pertenece a una persona que se sienta en el oído del caballo, preguntan al campesino si pueden comprarle a Pulgarcito para hacer una fortuna con las exhibiciones del pequeño ser.

Pulgarcito convence al campesino de que tome el dinero que los hombres le ofrecen y se va con ellos, sentándose en el borde del sombrero de uno de los hombres.

Ilustración perteneciente al libro de J. Jacobs "Cuentos de hadas ingleses", de 1892.

Poco después, Pulgarcito consigue engañar a los hombres para que lo bajen y se oculta en un agujero de ratón.

Más adelante se cuentan diferentes escenas, como la noche en la que intenta dormir en una caseta de caracol, pero es despertado por el ruido de unos ladrones que planean robar la casa de un pastor. Pulgarcito grita y se ofrece para ayudarles a robar la casa, entrando él mientras los ladrones esperan afuera a que Pulgarcito saque los objetos de la casa. Los ladrones acceden a la propuesta y lo llevan a la casa del pastor. Pulgarcito arma un gran jaleo dentro de la casa, fingiendo que está ayudando a los ladrones una vez dentro.

Pulgarcito despierta a los que dormían en el piso superior con preguntas dirigidas a los ladrones tales como ¿Qué queréis?, ¿Lo queréis todo?, haciendo muy obvio el hecho de que allí se estaba cometiendo un robo. Una criada se despierta asustada por los ladrones, quienes al verla huyen, más ésta no ve a Pulgarcito. quien se tumba sobre el heno y duerme profundamente.

Ilustración de Paul Hey de una edición de 1939.

Ya de mañana, la criada da de comer el heno a la vaca, sin saber que allí estaba Pulgarcito, que es tragado por el animal.

A lo que, Pulgarcito grita dentro del estómago de la vaca, pero el pastor piensa que un «espíritu malvado» se había apoderado de la vaca, y la sacrifica.

Ilustración de Hermann Vogel de una edición de 1894.

El estómago de la vaca es depositado en un montón de despojos y un lobo se lo come.

Pasando Pulgarcito a estar ahora dentro del estómago del lobo. Desde su interior, hablándole, persuade al lobo para que lo lleve hasta la casa de sus padres, haciéndole creer que podrá comerse todo lo que encuentre allí.

Ilustración de Otto Ubbelohde de una edición de 1907.

Cuando llegan, sus padres matan al lobo y logran sacar a Pulgarcito; prometiéndole no volver a venderlo nunca más, ni «por todas las riquezas del mundo», y le dan de comer y beber.

Ilustración de Alfred Seidel de una edición de 1954.

Llevada esta versión a la que hemos identificado como “TT”, a España, el cuento esencialmente es similar. Cambia el título, que pasa a ser GARBANCITO, teniendo su origen en Cataluña, donde es conocido como “Patufet”. Y la trama nos cuenta que:

El personaje del cuento de "En Patufet", está muy arraigado en la cultura catalana, hasta el punto de haber sido adoptado el nombre por una revista infantil española homónima, ilustrada y escrita en catalán, que se publicó en Barcelona en una primera época entre 1904 y 1938, y posteriormente, en una segunda, entre 1968 y 1973. Vemos una ilustración del personaje publicada en uno de los primeros ejemplares de "En Patufet".

Un día, al refugiarse de la lluvia bajo una col, es comido por un buey, y sólo es liberado cuando sus padres hacen que el animal expulse al “Patufet” a base de darle de comer muchas coles.

En todas las versiones del cuento, a Garbancito o Patufet lo sacan de la barriga de un buey o de otro animal grande. En lo que sí difieren las distintas versiones es en la forma como el protagonista logra salir de esa situación.

¡Ah! y en nuestro caso, para evitar Garbancito que cuando va por la calle lo pisen; canta una breve canción:

¡Pachín, pachán, pachón,

mucho cuidado con lo que hacéis!

¡Pachín, pachán, pachón,

a Garbancito no piséis!